Todo empezó hace unos meses... El mundo empezó a cambiar, en ningún lugar prevalecía la razón y nuestros corazones ardían en deseos de entender algo, pero resultaba casi imposible... Cada vez se abrían más grietas en la faz de la tierra, se separaba el mundo al igual que las personas, a nada se le encontraba sentido, incluso lo que hasta aquel momento fue lo más extendido estaba extinguiéndose, las rarezas sumían a todos en la más profunda oscuridad.
Pero a pesar de todo esto, seguía habiendo personas con corazón que buscaban soluciones a los males que el paso de los años había acarreado, se reunían, se juntaban. En uno de esos encuentros se pusieron a andar, una luz les atraía hacia una de esas grietas aparecidas recientemente, a medida que se acercaban notaban una extraña energía, como si nunca más fueran a ver la luz del sol. Llegó a ser tal la fuerza de atracción que sin darse cuenta ya estaban dentro, empezó el mundo a temblar, las paredes se derrumbaban y el suelo desapareció, quedaron flotando en una espesa niebla. Poco a poco ésta fue abriéndose, y se encontraron levitando, flotando sobre la polución de cualquier ciudad industrial de la vieja Europa, sin un alma, sin nada de nada...
Pero... ¿qué es eso? Los restos de niebla se han desvanecido de golpe, y ahí a lo lejos se vislumbra la silueta de una catedral, quizá habitada por las almas inocentes de los que ahí fallecieron durante la revolución. El grupito se va acercando, receloso, para acabar descubriendo que en realidad son los restos de una nave abandonada, cimientos y algunos pilares levantados, aguantando un techo que amenaza con el derrumbe... Pero es extraña, parece más que una nave cualquiera, y no es un templo en sí...
Más tranquilos deciden entrar, sin temor, pues nada tienen ya qué perder. Una vez dentro huelen la soledad del dolor que ahí habitó, se entristecen sus almas y caen rendidos sobre el suelo, mirando hacia todos lados sin llegar a ver nada en concreto, porque sólo el vacío les acompaña. Finalmente sus mentes les abandonan y acaban durmiéndose, de cualquier manera, sin risas, sin palabras, sin fuerzas. Pasan minutos, quizá horas, pero que parecen una eternidad, todo se sume en un silencio atroz y sueñan, sueñan en la luz, en las risas, en todo lo que sin saber por qué ha quedado atrás.
De golpe una guitarra empieza a arrancar notas, agudos imposibles que les despiertan de golpe, con el corazón en un puño, a la vez unas voces suaves empiezan a crecer y entre ellos, en el suelo, aparece un órgano, oxidado, destrozado pero que sin saber cómo sigue sonando... No hay nadie sentado delante de él, pero se mueven los teclados, los pedales se pisan con más fuerza cada vez y, mientras unos focos de luz aparecen desde cualquier parte del techo se empiezan a oir las voces, cantando... Se abre la tierra otra vez y aparecen bidones oxidados, contenedores, vehículos destrozados...
Algo está pasando en la vieja fábrica...
Pero a pesar de todo esto, seguía habiendo personas con corazón que buscaban soluciones a los males que el paso de los años había acarreado, se reunían, se juntaban. En uno de esos encuentros se pusieron a andar, una luz les atraía hacia una de esas grietas aparecidas recientemente, a medida que se acercaban notaban una extraña energía, como si nunca más fueran a ver la luz del sol. Llegó a ser tal la fuerza de atracción que sin darse cuenta ya estaban dentro, empezó el mundo a temblar, las paredes se derrumbaban y el suelo desapareció, quedaron flotando en una espesa niebla. Poco a poco ésta fue abriéndose, y se encontraron levitando, flotando sobre la polución de cualquier ciudad industrial de la vieja Europa, sin un alma, sin nada de nada...
Pero... ¿qué es eso? Los restos de niebla se han desvanecido de golpe, y ahí a lo lejos se vislumbra la silueta de una catedral, quizá habitada por las almas inocentes de los que ahí fallecieron durante la revolución. El grupito se va acercando, receloso, para acabar descubriendo que en realidad son los restos de una nave abandonada, cimientos y algunos pilares levantados, aguantando un techo que amenaza con el derrumbe... Pero es extraña, parece más que una nave cualquiera, y no es un templo en sí...
Más tranquilos deciden entrar, sin temor, pues nada tienen ya qué perder. Una vez dentro huelen la soledad del dolor que ahí habitó, se entristecen sus almas y caen rendidos sobre el suelo, mirando hacia todos lados sin llegar a ver nada en concreto, porque sólo el vacío les acompaña. Finalmente sus mentes les abandonan y acaban durmiéndose, de cualquier manera, sin risas, sin palabras, sin fuerzas. Pasan minutos, quizá horas, pero que parecen una eternidad, todo se sume en un silencio atroz y sueñan, sueñan en la luz, en las risas, en todo lo que sin saber por qué ha quedado atrás.
De golpe una guitarra empieza a arrancar notas, agudos imposibles que les despiertan de golpe, con el corazón en un puño, a la vez unas voces suaves empiezan a crecer y entre ellos, en el suelo, aparece un órgano, oxidado, destrozado pero que sin saber cómo sigue sonando... No hay nadie sentado delante de él, pero se mueven los teclados, los pedales se pisan con más fuerza cada vez y, mientras unos focos de luz aparecen desde cualquier parte del techo se empiezan a oir las voces, cantando... Se abre la tierra otra vez y aparecen bidones oxidados, contenedores, vehículos destrozados...
Algo está pasando en la vieja fábrica...
Joc.
8 comentarios:
Mis felicitaciones a los que hace posible este espacio, tanto el blog, como La Fábrica en S.L.
Muy buen lugar... muy buena música, y sobretodo... la calidad de su gente...
Gracias!!!
Y avantiiii que no decaigaaaa
Lucca Sacrfiotti.
Cuando las medias de la noche caen, se descubren los secretos...mas alla de las miradas y de los recuerdos que se pierden en el tiempo....
Wil
La fábrica es a Lola como el mar es a los peces...
sip
Rover, te voy a matar... que se lo sepas...
Prometo dejar mañana otro comentario más productivo
Lola es a la fábrica, lo que un tiburón es a los peces...
sip, sip, hurra.
Creo que no voy a insistir con Rover porque al final acabará por llamarme pez globo...
Solo quería dejar un comentario un poco más en condiciones para agradecer a Joc el gran trabajo que está haciendo, y que además lo está haciendo con ilusión.
Joc, gracias por todo lo que nos estás ayudando, por todas las manos que nos echas, por la cantidad de ideas que aportas cada día, por estar siempre dispuesto y siempre ahí, por recibirme siempre con una sonrisa, por ser un encanto y por escribir tan bonito...
Un abrazo
Para mí, agradecer es una acción que cierra un ciclo, y no se realiza durante el desarrollo de las actividades sino una vez que éstas culminan.
Y como esto no ha terminado, no os agradezco nada vuestro tiempo y esfuerzo (Lola y Wil), vuestra sonrisa cuando me conecto (mis niños dancers), que pongáis banda sonora a mi via (mis niños DJ's), y que me soportéis tanto (algunos más que otros).
Al final, sí está pasando algo en la vieja fábrica abandonada... la gente que está allí, y son todos estupendos.
Besines chic@s.
Whow, gran Staff mucha profesionalidad plasmada en los comportamientos de sus integrantes, mucha energía y compañerismo, pasión por conseguir objetivos propuestos y que estos salgan triunfantes; y por por sobre todo ganas de ser tan libres como las aves en un mundo q lo hostil aun no se presenta...
Son cosas que pasan por mi mente cuando recuerdo LA FABRICA.
Dj Vicho.-
Publicar un comentario