Antes incluso de conocerte añoraba tus besos desnudos sobre mi cuerpo. Antes de amarte, mi dulce cómplice, nada era mío, todo me era ajeno y sólo buscaba entre las aceras de las calles la mirada de alguien que sonriera al paso.
Todo eran sueños y ganas de ganas, sueños de sueños que tropezaban en las conversaciones, y que al final me hacían desistir de perseguirte.
Mis pasos han ollado habitaciones crueles de sonrisas fingidas, mis ojos han pasado por las calles y las cosas y nada tenia sentido. Nada contaba ni tenia nombre. El mundo era del aire que esperaba y de mis sueños, mis huellas pasaban por la arena y después del viento nada hallaba.
Nada perduraba porque todo se desvanecía, todo resultaba ajeno y nada mío..... todo lo que gritaba enmudecía. Todo era de los otros y de nadie y nada mío, hasta que tu dulzura y la desnudez de tus canciones llenen mis manos de regalos.
Lis Moo
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3 comentarios:
Leyendo tu post se intuye que un aire fresco, más que fresco dulce..., renueva tus pasos cansados... Afortunado aquel o aquello que haya conseguido arrancarte tan sincera y bonita poesía :)
Qué decirte, Lis, sin palabras me quedé la primera vez que lo leí y así me quedo cada vez que lo leo de nuevo. Sólo añadir a lo que ya te dije, que no dejes de escribir, de soltar sentimientos sobre una hoja en blanco.
Simplemente, genial.
Solo hace falta una leve caricia para despertar las sensaciones mas increibles...porque estar siempre ha estado, ahora por fin ha abierto los ojos....
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