sábado, 8 de noviembre de 2008

Silencio...


Silencio...
Cargado originalmente por -:- Lis Moo -:-

miércoles, 30 de julio de 2008

colgados de la pinza.....


colgados de la pinza.....
Cargado originalmente por naya taurog
Tras la fuerte crisis hemos decidido ahorra los de LBS.....Ahora en vez de ducharnos nos metemos en la lavadora.....asi salimos todo limpitos a la vez que la colada ;).....

Deseo


Deseo
Cargado originalmente por -:- Lis Moo -:-
Quién no tiene deseos, quién está libre de dejar volar la imaginación a lugares recónditos. Quién no se imagina rozar una sonrisa con la punta de los dedos...

martes, 9 de octubre de 2007

We're back...

Después de un tiempecito de vacaciones, relax, reencuentros (o no), y fiestas varias de cumpleaños, empezamos con los cambios. Todo el sim va a cambiar, bastante de hecho, para convertirse en toda una "señorita ciudad" para rolear, comprar, disfrutar y como siempre, escuchar buena música entre amigos.

Pensé en un principio que la gente se alejaría, pero no. Ahí estamos todos haciendo piña, aportando ideas, trabajando muy duro, y con una sonrisa en la cara.

Sólo quería daros las gracias a todos-todos, por todo el esfuerzo, apoyo y risas que habéis dado desinteresadamente. Así da gusto entrar en SL.

Me dejaré gente sin mencionar, pero creo que es justo ir diciendo nombres, tales como Lola, que es mi brújula, y con eso está todo dicho. Noe y Antro, que se dejan la piel construyendo todos los días (y todas las noches), dejando la isla perfecta. Joc, que sube la moral a cualquiera, y siempre escucha. Naya, que aporta frescura a todo (y cuando digo todo, es todo), a los nuevos amigos de Concordia, que son eso, amigos. A Mahi y Eze, todo un reencuentro. a Isho, que me mima incondicionalmente. Y a toda la gente que se acerca y nos dedica una sonrisa.

La única pretensión que tenemos, o eso creo, es divertirnos y disfrutar de lo que tenemos alrededor. Y esa sigue siendo mi máxima, aunque a veces las cosas no lo pongan fácil. Espero que esas "cosas" vuelvan a su cauce...

Pues eso, que estamos cambiando. Y queremos compartirlo...

Gracias.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Rutinas conocidas

No es mío, por eso es buenísimo...

Me levanto de la silla y me dirijo a la cocina. Abro el armario que queda a la derecha de la puerta y me encuentro con la lata de tomate en conserva, la exprimidora eléctrica, un paquete de spaghettis y varios cacharros. Cierro el armario y abro el siguiente, qué también sé de antemano lo que contiene: una caja que a veces tiene galletas, latas de berberechos, latas de mejillones, latas de esparragos, y latas que perdieron la etiqueta hace tiempo y no podría asegurar a ciencia cierta qué es lo que contienen. Abro la nevera, y veo que no hay nada que me guste, pero cojo la botella de zumo y le doy un traguito. Cierro. Vuelvo al armario. Todo sigue en su sitio.

Salgo de la cocina y me dirijo al salón. Enciendo la tele, hago zapping por todos los canales y la apago. Voy al lavabo y me doy cuenta de que no tengo ganas de hacer nada en él. Vuelvo a la cocina, miro a ver que hay en la nevera, cojo la botella de zumo y le doy un traguito. Entro en mi habitación. Salgo de mi habitación y voy a la cocina. Cojo una escoba y antes de salir abro los armarios. Todo sigue como antes. Vuelvo a mi habitación y la barro toda bien barrida. Vuelvo a dejar la escoba en su sitio.

Entro en el lavabo, me bajo la cremallera de mis pantalones pero no me sale nada, y en realidad tampoco tengo ganas. Vuelvo a subirme la cremallera y voy al salón. Enciendo la tele pero antes de que aparezca ninguna imagen la vuelvo a apagar. Entro en mi habitación, cojo las pesas y hago un par de series de bíceps de 15 repeticiones y dos de triceps. Dejo las pesas en su sitio. Voy a la cocina. Abro el armario y compruebo la fecha de caducidad de los tomates en conserva.
Salgo de la cocina.
Entro.
Salgo.
Joder... mañana voy a suspender el exámen de matemáticas.

Gracias Yihad por tu inspiración...

miércoles, 5 de septiembre de 2007

¿Qué camino escoger?

¿Dónde… donde estoy?, ¿qué lugar es este en que he caído?. No observo a nadie por aquí, está todo oscuro y tenebroso, ninguna luz resplandece en este sitio.

La neblina espesa ha cubierto las calles por completo, el viento helado silba suavemente en mis oídos y sopla un aire penetrante que llega a congelar hasta los huesos.
Pareciera que estuviese sola, no es difícil de imaginar. Ya había observado todo mi entorno y ninguna presencia se puede apreciar, pero si de una cosa estoy segura, es que siento algo que no se puede ver, algo que me persigue y de lo que no puedo escapar, sé que está ahí y lo quiero averiguar.


Pero qué camino he de escoger, son todos iguales, no quiero cometer un error que pueda arrepentirme después.

Empiezo a recordar algo, música suave aunque el ritmo no lo es. Tengo dos opciones: quedarme aquí en la soledad absoluta, sin comida ni esperanza, o buscar algún alimento y refugio que pueda protegerme durante la noche y esperar la puesta del sol.

Vuelvo a La Fábrica, con mi gente, a mi sitio… Bienvenidos a todos, de nuevo.

viernes, 17 de agosto de 2007

Historias de La Fábrica...


Lo odié desde el primer momento, se presentó de improviso en mi vida como si el propio infierno lo hubiera vomitado, y nunca nos damos cuenta hasta que es demasiado tarde. Era un personaje siniestro, sin embargo todos quedaron cautivos bajo su hechizo. Advirtieron que no confiáramos, que era la reencarnación del mal. No escuchamos. Inmediatamente supe que en algún momento nos entreveraríamos en un duelo a muerte. Tendría que ser más astuto que él y matarlo sin darle oportunidad. No podía correr riesgos.

Noche a noche su mirada me perseguía exigiendo que me esforzara más y más en su provecho. Su risa canalla e irónica sacudía mi interior inflamando mi sangre con un rencor no exento del temor y fascinación que su presencia me producía. Él lo sabía, pero sabía que como una droga y a pesar de mi odio, yo era dependiente de su fascinación.

Era un mal bicho, inhumano y hasta sádico con una personalidad subyugante que ocultaba sus perversidades. El mundo lo adoró y me desplazó, pasó a ocupar el primer lugar y yo a ser su más denigrado servidor.

Conmigo era descarado, me enfrentaba sin necesidad de subterfugios, ambos sabíamos quien era el contrincante. Yo lo odiaba, no existían los términos medios. Su mayor placer era burlarse de mis limitaciones, hacerme sentir un gusano, reírse constantemente de mi torpeza disfrazándola de frases amigables. El pensaba que era superior y que a pesar de la simbiosis que nos unía, él era más poderoso, más fuerte, pero yo era mucho, pero mucho más inteligente.

Por su culpa pasaba mis días y noches afiebrado, bebiendo, fumando, rezumando el odio que sentía, ideando las mil formas de acabar con ese ser maligno, con esa aberración de la naturaleza. Hubo momentos en que sospeché que era inmortal y que nos sobreviviría a todos, tomando más y más fuerza a través de los tiempos. Fuí mudo y obligado testigo de sus abusos en el entorno en el que se movía como un rey absoluto y veía impotente como una a una las personas que en un principio lo adoraron eran destruidas, pero nadie parecía notar la telaraña en la que él los envolvía.

Enloquecí cuando atrapó bajo su hipnótica personalidad a la dulce y cándida Rocío, una bella joven a la cual yo adoraba, convirtiéndola en una adicta sin voluntad; una piltrafa humana que finalmente se suicidó, tiñendo de rojo mis lágrimas de impotencia.

- ¡Pude haberla salvado! - grité desesperado sintiéndome cómplice necesario de su crimen. Supe que debía acabar con él, no soportaba más, me estaba destruyendo, sabía que su próxima víctima sería yo, tenía que anticiparme, debía anticiparme. Lo haría esa noche. Pondría fin a esa historia de perversión.

Fríamente, sin hacer caso a su mirada desorbitada, ni a su gesto de demanda al comprender mis intenciones, tomé una goma y borré su nombre de cada página de mi libro. Para que no resucitara, utilicé mi mejor arma, la palabra que acabaría con su maleficio: “FIN”.